sábado, 17 de septiembre de 2011

Brevemente ...

He de comenzar mi carta diciéndote que te amo el día esta muy calmo. 
Que te extraño demasiado  solo de vez en cuando.
Y que ya no te pienso como antes ahora te pienso más.

No creíste que toda la vida te espero esperaría, o si? 
Ayer te deje en alguna pared en la mia
Clavado al pecho como si fueras  retrato olvidado

No te vayas te preocupes, no me digas nada, el adiós es inminente. 

Es hora de que me detengas poner el punto final a esta historia que invente y que nadie ha de entender.

...algo...

Tenía hambre, y comí.
Tenía sueño y me deje caer en la cama, una, dos, tres horas.
Desperté con muchas ganas de tener ganas de algo ... y no encontré ese algo, ni esas ganas.


Entonces me fui al refugio de los versos, las canciones y los amigos.
Ahí, versos  te nombraron, canciones te alabaron y amigos te olvidaron.
Pero yo, yo te estoy extrañando aún cuando ya te había olvidado, aún cuando dije que esta hoja no te atraparía. 


Ahora, imaginame aquí, esperando y sabiendo que no llegaras.


Y entonces entiendo que no tenia hambre, que el vacío no era en el estomago sino en el pecho.
Que no eran ganas de dormir, sino de soñar contigo.
Y que no me faltaban ganas, me sobraba espera de ti. 
Y que, siempre, ese algo que me falta, eres tú.


Pues bien, me pondré en huelga de hambre, me internare en el insomnio, venderé mis ganas y entonces, ¨algo¨, ya no cabrá aquí.


Ahora, imaginate viviendo sin mi espera ...